Cancha

El Cilindro de avellaneda:


Corria el año 1904. A un año de la fundación del club, los jóvenes iniciadores pretendían inscribirse en la Liga “Oficial” pero para ello debían cumplir ciertas condiciones. Una de estas, era disponer de un campo de juego propio con vestuarios separados para local, visitante y árbitros, más una tribuna mínima.

Como no contaban con recursos para adquirir un predio o alquilarlo, recurrieron a las autoridades municipales bonaerenses a fin de hacerse de la concesión de unos terrenos desolados lindantes con la línea del Ferrocarril Sud. Luego de varios y arduos diálogos y con la ayuda voluntaria de algunos políticos de turno, consiguieron la concesión del predio; un terreno ubicado en las calles Colón y Alsina.

De esta manera se comenzaba un largo camino de sueños y anhelos ligeros a concretarse.

Un año mas tarde, en 1905, comenzó a construirse la primera cancha; humilde pero bajo los parámetros solicitados: duchas precarias, apenas una tribuna cabecera y pocos metros útiles cerca de las líneas de cal.

El estadio fue creciendo poco a poco y con el esfuerzo de los primeros socios abonados.
Ya para la década del veinte había logrado una capacidad para treinta mil personas.

Los años pasaron y los viejos tablones de madera del antiguo estadio debieron dar paso a un gran estadio de cemento, acorde con el prestigio y la concurrencia de público que llevaba Racing, acompañado por las buenas campañas que se propiciaban.

En poco tiempo, la Comisión Directiva terminó de adquirir los treinta mil metros cuadrados que aún estaban en poder de los ferrocarriles Sud y Oeste.

El 16 de agosto de 1946, el Poder Ejecutivo Nacional firmó el Decreto nº 7.395, a través del cual le facilitaba un préstamo de 3.000.000 de pesos de moneda nacional a fin de que Racing los destinara a la construcción de “un gran estadio en su Campo de Deportes sito en la ciudad de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, para la exhibición y práctica de cultura física”.

Poco después, a los 3 millones originales se sumaron, gracias a las gestiones de Ramón A. Cereijo un simpatizante fervoroso de “La Academia”, otros 8 millones pagaderos en un plazo “no mayor a los 65 años”.

Respondiendo a la “colaboración de los hombres del Gobierno”, la Comisión Directiva resolvió designar presidente honorario del club a Juan Domingo Perón y socios honorarios a Ramon Cereijo, Eva Duarte de Perón y otros destacados funcionarios nacionales presentes en el crecimiento del club.

El viejo estadio sería derrumbado en 1947 para dar lugar a la construcción del “Cilindro”, utilizando los mismos terrenos a pesar de la sugerencia de Juan D. Perón, quien quería radicarlo en Retiro.

Su construcción permitió un tiempo de expansión institucional, en donde el viejo sueño de Don Carlos Alberto Paillot (Presidente de la Institucion) se había concretado.

El Estadio finalmente fue denominado “Presidente Juan Domingo Perón” siendo oficialmente inaugurado el 3 de Septiembre de 1950 en un partido con Vélez Sarsfield donde Racing triunfó por 1 a 0.

Dieciseis años más tarde se inauguraron las torres de iluminación reflejando un enorme avance estructural. Entre 1995 y 1997, gracias a la instalación de un techo liviano montado sobre una estructura metálica que sostiene un moderno sistema de iluminación, el "Cilindro" se convirtió en el primer estadio de Argentina con todas las plateas techadas.

Cinco años mas tarde se instaló un complejo sistema de control, siendo éste uno de los más modernos del país y acorde a las máximas exigencias de control y seguridad para espectáculos deportivos.

En 2004 se quitaron los alambrados perimetrales, convirtiéndose entonces en el primer estadio del fútbol argentino en eliminarlos completamente. Ese mismo año se inauguraron 111 plateas dentro del campo de juego, logrando ser el único estadio de Sudamérica en poseer localidades de dichas características.

Hoy en día y luego de varias remodelaciones el cilindro tiene una capacidad de 17.000 espectadores en la bandeja superior, 6.000 ubicaciones entre plateas preferenciales y palcos en las áreas centrales de la bandeja inferior y 30.000 localidades populares para espectadores de pie: 19.000 en la cabecera Sur y laterales de la bandeja inferior; 2.000 en la bandeja alta Sur y 9.000 visitantes en la Norte.
De este modo, la capacidad total es de 51.389.

"El cilindro magico de avellaneda... nuestro lugar en el mundo".